Claves para decorar con estilo industrial

No hay nada más moderno, sobrio y urbano que el estilo industrial. Tiene una onda rockera y un poco decadente que hace que tenga un encanto especial. Es un look bastante masculino, seguramente porque predominan en él los colores duros y sólidos, como el negro y la gama de los grises, y los materiales fríos, como el metal.

La decoración industrial se suele asociar a los espacios tipo loft, como los que vemos en las películas y series; los típicos de barrios como el Soho de Nueva York, con espacios diáfanos y grandes ventanales.

 

¿De dónde viene este look?

Sin embargo el origen de la decoración de estilo industrial no es tan glamuroso. De hecho, surge de la necesidad de empezar a utilizar como vivienda antiguas fábricas y almacenes de los años 40 que quedaron abandonados. Los espacios, sin apenas separaciones, que antes ocupaban las máquinas, se habilitaron para montar estos primeros hogares en los que el living, la cocina y el dormitorio quedaban en un mismo ambiente, sin muros… como un loft de los que conocemos ahora.

Reutilizar para crear arte útil

También las piezas de las antiguas máquinas se fueron aprovechando para construir muebles prácticos que hoy siguen siendo tendencia y auténticas piezas únicas convertidas casi en arte ¿te suenan? Los muebles de derribo siguen en boca de todos y son un foco de atracción en la decoración de una casa.

Y es que el estilo industrial se caracteriza por devolverle la vida a cosas que tal vez parecen inútiles ya. También por convertir en algo atractivo y estético elementos que en otros estilos se tienden a esconder y camuflar, como las tuberías, los engranajes o los cables.

 

Son muy recurrentes las lámparas de foco y los relojes grandes como de estación. Y como en el origen de este look está el hacer del aprovechamiento una virtud, es común ver, por ejemplo, comedores compuestos por sillas de distinto tipo y objetos típicos de unas piezas cumpliendo funciones en otras, como lámparas de escritorio en la cocina.

 

Los materiales y los colores

Por estos motivos los materiales que más frecuentemente verás en un look industrial son los metales, la madera y el cuero, éste último ojalá con aspecto usado y desgastado. Son muy típicos los sofás tipo Chester y también las sillas de diseño, especialmente las Tolix.

Aunque si quieres conseguir el toque definitivo hay dos elementos que logran el efecto industrial de un solo golpe: el ladrillo y el hormigón. Son perfectos para conseguir el aire de fábrica. ¿No te atreves a hacer una obra tan grande? ¡No te preocupes! Con un foto mural lo arreglas.

En los colores predomina el negro y toda la gama de los grises, hasta el plateado, que es el gran protagonista junto con el cobre.

 

Industrial con un toque un poco más suave y moderno

En el estilo industrial puro los elementos arquitectónicos tienen tanto protagonismo como el mobiliario. Los techos de los espacios industriales se asumen altos, las entradas de luz son abrumadoramente grandes y no existen tabiques que obstaculicen la visión. Es un estilo sobrio y, para algunos, incluso un poco frío.

 

 

Sin embargo con el tiempo, el estilo industrial ha ido conociendo otras influencias y poco a poco se ha modernizado para poder existir en espacios más pequeños, incluso sólo en ciertas áreas de la casa. Este neo-industrial es una versión un poco más relajada y alegre. Aunque siguen predominando los metales y los colores sólidos, esta nueva ola introduce plantas vivas para conseguir toques de color y también separaciones para áreas abiertas, como tabiques de cristal o biombos que dulcifican los espacios.

Esta decoración puede aplicarse totalmente en contenedores marítimos.

Fuente: Ana Serrano

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